
En el artículo anterior, veíamos ideas para seleccionar un lubricante, que tienen más importancia que el precio.
En este artículo veremos otros cuatro factores más a tener en cuenta:
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Limpieza:
Nada más importante que mantener tu lubricante limpio de cualquier contaminante. Un aceite mineral limpio va a dar mejor protección que uno sintético que esté contaminado.
¡Dato importante! Se estima que un 80% de los fallos mecánicos relacionados con la lubricación son causa de la presencia de partículas sólidas.
Solución: Invierte en filtros, sistemas de sellado o analíticas, todo esto es mucho más rentable que un lubricante caro.
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Intervalo de cambio:
Asegúrate siempre de respetar los intervalos que indica el fabricante, no esperes a “verlo” en mal estado. Además, intenta prevenir realizando análisis periódicos para saber si el producto sigue en plena forma o si hay presencia de metales.
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Vigila el almacenamiento:
El lubricante puede llegar en mal estado a la máquina por contaminación cruzada.
Mantén siempre limpias herramientas como embudos, o sondas de trasvase.
No guardes a la intemperie el producto y vigila que bajo ningún concepto caiga agua, tierra o cualquier otro elemento dentro del envase original.
Mantén el producto en un lugar seco, templado, y muy bien cerrado para que la formulación se mantenga en condiciones durante el máximo tiempo posible.
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Utiliza la cantidad justa:
Este punto tiene especial relevancia cuando aplicamos grasas. El exceso es peligroso como la falta. Si hay un sobre engrase, puede aumentar la presión y temperatura, pudiendo causar roturas en sellos incluso quemar el devanado de un motor eléctrico. Trata de ser lo más preciso posible en la cantidad.
Recuerda que un buen lubricante ayuda, pero no resuelve los problemas por sí solo. Trabaja en equipo con el resto de los componentes, por eso, hay que buscar una estrategia de mantenimiento y limpieza adecuada para todo el entorno.
Te dejamos esta tabla como ayuda:
| Acción: | Resultado: |
| 1º Selección: Elegir la viscosidad y aditivos correctos (según manual) | Evita el desgaste prematuro. |
| 2º Limpieza: Filtra el aceite y mantenlo limpio. | Extiende la vida útil hasta diez veces más. |
| 3º Monitoreo: Realiza análisis programados | Detecta fallos antes de que ocurran |
| 4º Aplicación: Usar cantidad correcta en el momento adecuado | Optimiza consumo y energía. |
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